Jumat, 25 April 2008

Dia adalah Rijal Al-Ghaib yang sedang berkelana


Abul Ghaim Al-Husaini bercerita, “Di suatu hari di musim panas, aku berada di atap madrasah Syaikh Abdul Qadir dan beliau berada di depanku, sedang duduk menghadap kiblat. Kemudian aku melihat seorang pria berpakaian putih memakai serban dengan ekor serban di antara dua pundaknya sedang meluncur dari udara. Tepat di atas Syaikh, ia menukik turun seperti seekor burung elang yang menyambar mangsanya dan duduk di hadapan sang Syaikh. Setelah mengucapkan salam kepada sang Syaikh orang tersebut kembali terbang dan menghilang dari pandangan mata. Aku bangkit mencium tangan sang syaikh dan bertanya tentang orang tersebut. Beliau menjawab, ‘Dia adalah salah seorang rijal al Ghaib yang sedang berkelana’.

Syaikh Abu Umar dan Utsman As-Shairafi serta Syaiikh Abu Muhammad Abdul Haq Al-Harimi meriwayatkan, “Kami sedang berada di hadapan sang Syaikh pada hari minggu tanggal 3 Safar 555 H, tiba – tiba beliau bangkit dan berwudhu dengan beralaskan qabqab (alas kaki dari kayu) lalu shalat 2 reka’at. Setelah salam, tiba-tiba beliau berteriak dengan sangat kerasnya dan melemparkan qabqab tersebut ke udara yang kemudian menghilang dari pandangan kami. Lalu brliau berteriak keras dan melemparkan pasangan qabqab yang satu lagi ke udara dan juga kemudian menghilang dari pandangan kami. Tidak ada seorang pun dari kami yang berani bertanya kepada beliau mengenai hal tersebut.

Dua puluh tiga hari kemudian datanglah serombongan kafilah. Mereka berkata, kami memiliki barang yang dinadzarkan kepada sang Syaikh dan meminta izin untuk bertemu dengan beliau. Sang Syaikh memberikan izin dan memerintahkan untuk mengmabil barang tersebut. Mereka memberi kain sutera, emas dan qabqab milik sang Syaikh yang dilemparkan ke udara. ‘Bagaimana engkau mendapatkan qabqab ini ?’ Tanya kami kepada mereka. Mereka berkisah, ‘Di tengah perjalanan pada tanggal 3 Safar, kami dihadang oleh sekawanan perampok yang dipimpin oleh dua orang. Sebagian rombongan kami di bunuh, dan seluruh harta kami dirampas. Mereka kemudian berkumpul di sebuah wadi untuk membagi hasil rampokan. Kami berkata, ‘Bagaimana jika kita memberikan sebagian harta kita kepada Syaikh Abdul Qadir jika kita berhasil selamat saat ini’. Baru saja ucapan tersebut selesai, kami mendengarkan teriakan keras yang mengguncang wadi. Dan kami juga melihat semua kawanan perampok bercerai berai. Saat itu kami mengira bahwa telah datang seseorang yang menghabisi mereka.

Diantara mereka ada yang mendatangi kami dan berkata, “Kemarilah kalian dan ambil harta kalian, tetapi tolong perhatikan apa yang menimpa kami”. Kamipun mengikutinya dan mendapati kedua pemimpin mereka telah tewas dengan qabqab yang masih basah di samping masing-masing mayat. Mereka mengembalikan semua harta kami dan mereka berkata, “Ini adalah pertanda buruk”.

Syaikh Muhammad bin Al-Qaid Al-Awani berkata, “ada seekor elang yang lewat di atas majlis Syaikh Abdul Qadir al Jailani dan mengeluarkan suara yang mengganggu orang-orang yang sedang menghadiri majlis sang Syaikh, dan saat itu sedang musim angin. Maka berkatalah Syaikh Abdul Qadir, “Hai angin ambilah kepala elang itu !”. dan seketika itu pula si burung elang jatuh dalam keadaan kepala terpisah dari badannya. Kemudian Syaikh Abdul Qadir turun dari kursinya dan mengambil kepala elang itu kmeudian mengusap bagian tubuh elang tersebut seraya mengucapkan “BismiLlahiRrahmaaniRrahiim”. Maka burung elang tersebut hidup kembali dan terbang atas izin Allah Dengan disaksikan oleh orang-orang yang hadir.

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El Líder

de la Revolución Islámica

La historia de toda una vida de lucha, sufrimiento y sacrifico

del Ayatollah Seyyed Ali Jamenei

La siguiente es la traducción de un articulo autobiográfico del Ayatollah Seyyed Ali Jamenel, escrito en 1984, tres años después de haber asumido el cargo de presidente de La República IsIámica del Irán.

Nací en Hiyri-e Shamsi en 1939, en la ciudad santa de Mashhad. Di comienzos a mis estudios religiosos después de completar mi educación primaria. Superé los niveles elementales de instrucción religiosa y me avoqué a asistir a las lecciones de estudios Islámicos de los profesores versados en literatura árabe, teología islámica (kalam), dichos y tradiciones (hadiz), lógica y jurisprudencia islámica de alto nivel (fiqh), dictadas en la hauza (escuela teologíca) de Mashhad, donde fueron mis profesores el Sheij Hashim Al-Qazuini y el Ayatollah Al-Milani. Luego de esto, me trasladé para radicarme en Nayaf (en el Iraq).

A pesar del imponente magnetismo que ejercieron sobre mí las magnificas conferencias en La hauza de Nayaf, como las cátedras de los grandes ayatollahs, el difunto Muhsin Al-Hakim, Seyyed Al-Joi y Seyyed Al-Shahrudi, y los sheijs Al-Zanyani y al-Bishnauardi de los cuales obtuve Inmensos científicos y espirituales durante mi breve estadía en esa casa de estudios, me vi forzado a retornar a mi tierra natal por razones familiares.

A comienzos de 1958, me dirigí a la santa ciudad de Qom para obtener provecho de su hauza, y asistir a las cátedras y conferencias de los grandes ayatollahs, el fallecido Al-Boruyerdi (1875-1962), el fallecido Al-Ha’iri, y el Imam Jomeini. Estas fueron primeras lecciones a las que asistí en la hauza, estudiando bajo la guía de esos eminentes ayatollahs y profesores renombrados en las ciencias del fIqh, usul (fuentes y principios) y filosofia en el nivel de iytihad, duraron hasta 1964, fecha a partir de la cual volví a radicarme en la sagrada ciudad de Mashhad. Cuando se inició el gran levantamiento islámico de 1962, contra el tiránico régimen de la corrupta dinastía Pahlavi, fue la hauza de Qom el lugar hacia el cual todo el mundo fue atraído y absorbido. Yo mismo fui cautivado por ese movimiento. Ya por entonces mi corazón y mi mente estaban pletóricos de ideas revolucionarias islámicas, y yo veía a esta sublevación como un medio para conseguir la victoria del Islam. A partir de este momento, mi vida entró en una nueva fase. Además de mis actividades entre las juventudes luchadoras de la hauza en ese época, el Imam de la Comunidad (Ayatollah Al-Uzma Al-Jomeini) me encomendó que transmitiera personalmente al Ayatollah Al-Milani y a los sabios del Jorasán, sus mensajes acerca de la lucha del pueblo musulmán iraní contra la autoridad del sha, en el mes de Muharram de 1963. Así viajé a la ciudad de Biryand para movilizar allí a las masas en contra del corrupto régimen monárquico. De esta forma, la gran rebelión se extendió por todos los rincones del país.

Fui arrestado por primera vez por las autoridades del sha en Biryand, durante los sangrientos sucesos de los dias 10 y 12 de aquél mes de Muharram (el 15 de Jordad de 1342 según el calendario solar iraní, o sea el 5 de junio de 1963). Fui esposado y conducido a la prisión central de Mashhad. Después de mi liberación retorné a Qom. Hacia el final de ese año, el Imam de la Ummah (Comunidad) me encomendó dirigirme a la ciudad de Zahidán con el mismo propósito. Nuevamente, el destino de mi misión fue similar a aquel que me había llevado a Biryand. Tras dictar algunas conferencias Incitantes en Zahidán, en las cuales ponía al descubierto la naturaleza del régimen del sha, fui arrestado por las autoridades y me fue Impedido concretar mi misión. Luego de mi detención, fui conducido a Teherán donde fui encarcelado en la prisión de Qasal Qalah.

En 1964, Junto con varios graduados y profesores de la hauza de Qom, realicé la planificación tendiente a disponer reuniones políticas islámicas y crear una organización política clandestina. Pero, las autoridades del régimen despótico reprimieron severamente esas asambleas, y algunos de nuestros miembros, Incluido los Ayatollahs Montazeri y Rabbani, fueron arrestados. Luego, como varios otros hermanos, tuve que pasar a la clandestinidad durante casi un año.

Retorné a Mashhad. Desde 1964 a 1967, además de dictar clases de ciencias Islámicas y tafsir (exégesis) del Sagrado Corán en el nivel mas elevado, tuve otra responsabilidad. Esta fue organizar actividades políticas e ideológicas en la hauza y en la universidad, así como en la propia comunidad de Mashhad. Este trabajo, Incluía también la movilización de religiosos predicadores combativos para incitar al pueblo contra el corrupto sha y su régimen lacayo, y para difundir el mensaje de la Revolución Islámica por toda la ciudad. El hecho es que mi actividad allí fue básicamente la fuente de muchos de los movimientos revolucionarios que hicieron erupción en los años subsiguientes.

Las principales conferencias que dicté en Teherán y otras ciudades acerca del Glorioso Corán, acostumbraban a producir grandes conglomeraciones de gente, que eran únicas en aquellos tiempos. Esas conferencias, junto con los opúsculos que publiqué, causaron mis repetidos encarcelamientos entre 1967 y 1970. Las acciones de los movimientos armados contra el régimen monárquico comenzaron en 1969. Esto motivó que las presiones de la dictadura en mi contra aumentaran notablemente, puesto que ellos estaban convencidos de que yo me encontraba inmiscuido en esos movimientos armados. Así fue como fui arrestado por quinta vez. Las brutalidades y agresiones que los esbirros de la SAVAK (central de inteligencia) nos infligieron, nos convencieron que el gobierno del sha estaba profundamente preocupado de que aquellos que estaban involucrados en la lucha armada, tuvieran vinculaciones con los centros del pensamiento islámico en su oposición al régimen. Las autoridades no aceptaban mi argumento en el sentido de que mi prédica y mis actividades ideológicas en Mashhad y Teherán no tenían ninguna relación con aquellos movimientos armados.

Con posterioridad a mi excarcelamiento, comencé a ampliar el circulo de mis disertaciones clandestinas y cátedras generales sobre tafsir (interpretación) del Sagrado Corán y sobre ideología islámica. Entre 1971 y 1974, las actividades islámicas y la lucha clandestina en la ciudad de Mashhad giraban en torno de tres mezquitas, en donde yo exponía mi cátedra general de tafsir coránico e ideología islámica. Eran las mezquitas de Al-Karamah, Al-Hasan y Mirza Ya’far. Por intermedio de estas conferencias, cientos de personas eran instruidas cada semana sobre las bases del pensamiento revolucionario islámico y se preparaban para el sacrificio personal y la lucha en favor de la causa del Islam. Fue por esta razón que la SAVAK atacó estos sólidos centros de difusión islámica. Mucha gente fue arrestada e interrogada por participar u organizar esas reuniones. La clausura de estos centros tan sólo sirvió para despertar la conciencia y la inteligencia de los musulmanes, permitiendo que floreciera una generación revolucionaria en Mashhad. Esto me ayudó a organizar nuevas reuniones de características más reducidas y también más especializadas, y así poder instigar el espíritu revolucionario en la juventud, en un ambiente de mayor seguridad y libertad de acción. Al mismo tiempo, también me ayudó a ensanchar el campo de mis actividades, y poder llegar con ellas a otras ciudades del Jorasán y de toda la nación.

Durante aquellos años, estudiantes y graduados en ciencias islámicas que habían sido mis discípulos, comenzaron a viajar hacia otras ciudades y a través de ellos, este movimiento sagrado se convirtió en un círculo mucho más amplio. Fue entonces cuando di comienzo a una de mis más importantes cátedras sobre el libro Nahyul Balaga (Las cimas de la elocuencia: una compilación de dichos, cartas y discursos del Imam Ali Ibn Abi Talib, la Paz sea con él). Fue una cátedra que Contó con un extenso programa de enseñanza que tuvo lugar semanalmente en la mezquita Al-Hasan en Mashhad. Estas conferencias vinieron a hacer el eje de muchos esfuerzos islámicos realizados por los musulmanes revolucionarios de la ciudad. En mi cátedra se enseñaban los discursos del Imam Ali Ibn Abi Talib, con explicaciones. Luego, las clases eran transcriptas a máquina y fotocopiadas en la hauza, y se recopilaron bajo el nombre de Adua’min Nahy al-Balaga. Estas fueron distribuidas, llegando a ser como brillantes rayos de esperanza para el pueblo en esta ciudad militante, que iluminaron su atmósfera.

El año de 1974 trae a mi memoria aquel enérgico movimiento. La SAVAK de Mashhad no podía tolerar la existencia de ese gran centro islámico (la Mezquita del Imam Al-Hasan) que era usado como centralizador de información por los revolucionarios islámicos. La SAVAK tramaba permanentemente la manera de acabar con el mismo. En varias ocasiones fui citado a comparecer en el cuartel de la SAVAK donde fui amenazado. Los agentes que se dedicaban al espionaje, mantuvieron una vigilancia secreta sobre mi domicilio y todos mis movimientos desde allí a la mezquita fueron controlados. Muchos de mis hermanos más cercanos y dilectos, que se ocupaban de organizar las conferencias informativas, fueron arrestados. Los servicios de la SAVAK sacaron la conclusión de que mis clases informativas no estaban desconectadas de mis actividades político-clandestinas. Trataron intensamente de poner al descubierto y conocer pormenorizadamente todas mis relaciones, y finalmente, en el mes de Dei (Diciembre 22 a Enero 20) del mismo año, ellos violaron mi domicilio, me arrestaron y confiscaron mis artículos y material universitario. Esa era la sexta vez que me detenían, y fue uno de los periodos más penosos que pasé en presión. Después de ser arrestado, fui enviado a Teherán y permanecí recluido e incomunicado en el cuartel general de la SAVAK, que se encontraba situado en la jefatura de policía. Allí transcurrí un largo tiempo en una celda a oscuras, bajo las más inhumanas condiciones. Ellos me interrogaban sin piedad, me maltrataron salvajemente y me causaron grandes aflicciones. Solamente las personas que han tenido que soportar tan extremas contingencias son capaces de imaginar como pudo haber sido aquello.

Al igual que en 1971, la SAVAK creía firmemente que yo me encontraba conectado con los movimientos clandestinos más encarnizados de la época contra el régimen dictatorial, y que tenia una función especifica de consolidación de aquellos grupos de poder que se oponían al sistema, y al mismo tiempo, una función de movilización de los mismos. Para la SAVAK esta era una conclusión predeterminada, la cual era imposible contradecir. Por esa razón, fui brutalmente maltratado y severamente torturado. Cuando me pusieron en libertad en 1975, volví nuevamente a Mashhad, reiniciando mis actividades y programas de estudio, pero no me fue posible reeditar aquellas conferencias de la cátedra abierta en la mezquita del Imam Hasan. Asimismo, dos años antes de mi último arresto, se me había prohibido viajar al extranjero. Otra de mis actividades políticas durante los sesentas, que siempre me complace recordar, fue organizar conferencias secretas en la hauza de Mashhad para enseñar el Islam a numerosos jóvenes. Mis clases clandestinas a un grupo de estudiantes combativos, se contaron entre algunos de los importantes factores que extendieron el curso de la Revolución Islámica hacia el corazón mismo de la hauza.

En 1977, junto con varios hermanos piadosos y hombres de ciencias de Teherán, planeamos establecer la Liga de los Ulemas Combatientes en todas partes del país. Ese fue el primer paso hacia la creación del Partido Republicano Islámico (PRI). Hacia el final de ese año, fui arrestado una noche por la SAVAK, severamente maltratado y exiliado a la sureña ciudad de Iranshahr, por el lapso de tres largos años. Pude volver de ese exilio a mediados de 1978, como consecuencia del levantamiento popular contra el antiguo régimen. Después de eso regresé a Mashhad, y lideré la lucha popular en esa ciudad. A finales del mes de enero de 1978, fui designado como uno de los miembros del Consejo del Comando Revolucionario (CCR), por orden del Imam Jomeini. Este nombramiento me fue comunicado por el Ayatollah Mártir Murteza Mutaharí (1919-1979). A fines de febrero de 1978, anuncié la formación del PRI. Luego de ello, cargué sobre mis hombros con las siguientes responsabilidades:

Miembro del comité central del PRI

(1978)

Secretario del ministerio de defensa

y representante del CCR en ese

Ministerio (1979).

Jefe de los Guardias Revolucionarios Islámicos (1979).

Líder de la Oración del Viernes en Teherán (1980).

Hasta aquí, el relato autobiográfico del Ayatollah Seyyed Ali Jamenei. El 27 de junio de 1981, el entonces Huyyatulislam Seyyed Ali Jamenei, fue gravemente herido por La detonación de un artefacto explosivo colocado por La organización terrorista hipócrita Muyahidín Jalq, durante su discurso en la mezquita Abu Dharr de Teherán. Fue hospitalizado durante 42 días, sufriendo mutilaciones importantes en su brazo derecho. El cinco de octubre del mismo año fue elegido presidente de la República Islámica con un total de 16.8 millones de votos, representativos del 95% del electorado. El 20 de agosto de 1985 fue oficialmente reelegido presidente por un nuevo periodo de cuatro años. El 22 de septiembre de 1987, en la ciudad de Nueva York, el Huyyatulislam Jamenei pronunció una memorable alocución ante la 42 sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Es casado y tiene seis hijos.

El Ayatollah Jamenei es un muytahid (experto en jurisprudencia islámica que practica el iytihad). Habla fluidamente el árabe y el turco persa (azerbaiyani), y es bien conocido su profundo interés par la literatura. Sus discursos son muy elocuentes y es considerado un orador experimentado y brillante. Sus más destacados libros y trabajos publicados (comenzó a escribir en 1963) son los siguientes:


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